sábado, septiembre 12, 2009

Hay carteles de cine que son muy socorridos a la par que manidos y eficaces. Consisten en recortar el cuerpo del/la/los/las protagonistas de la película y pegarlos sobre un fondo de color o imagen de fondo (que bien podría ser de salvanpantallas de Windows). Estamos ante una comedia, ya sea de enredo, romántica o de sal gorda.


Hay otros en cambio, que se basan en una, dos o más imagenes contrapuestas gracias a la partición del cartel en varias partes, ya sea en horizontal o en diagonal (lo que da mayor dinamismo al conjunto). Se trata de películas de acción.

Luego están los carteles que, aunque no sean tan identificables como los anteriores pasan más o menos desapercibidos a los ojos del espectador. Se trata de combinaciones de imágenes que ya hemos visto mil veces y que sirven tanto para un roto como para un descosido. Son los thrillers y las películas de miedo*.

*El cartel de "¿Qué les pasa a los hombres?" es una clara excepción del género pero entra dentro de esta categoría ya que una película de amor con guerra de sexos y semejante casting es terrorífica.


Las películas infantiles tampoco se salvan del plagio y la poca originalidad al repetir patrones de películas anteriores o incluso de coetáneas temporalmente. No tiene que haber duda de quiénes son los protagonistas y qué clase de disparatadas aventuras van a vivir. Eso sí, cuantos más colores mejor.

Y luego está el cine de autor, con carteles mucho más originales y arriesgados que las películas comerciales pero que aún así, pueden llegar a caer en el tedio y el olvido. En los tiempos que corren pocas cosas llegan a obras inolvidables.


Por último, siempre nos quedarán los plagios.

Javier Aramburu es un músico y diseñador gráfico de San Sebastián (ex-componente del desaparecido dúo pop, FAMILY) que ha demandado a MediaPro por utilizar un imagen suya (que reposa sobre estas líneas) como cartel de la película "Mapa de los sonidos de Tokio". Isabel Coixet se refugia en la inocente excusa de que al escribir el guión, recortó dicha imagen de una revista y la puso de portada del mismo sin saber de quién era (ni ganas que tenía de hacerlo). A partir de entonces utilizaron la imagen y ahí se quedó la cosa. Pero ella como publicista sabe perfectamente lo que pasa con estas cosas de "poner algo que me encuentro por ahí y que seguramente tenga dueño en toda la distribución publicitaria nacional e internacional de una película". Así que si ya no me gustaba el cartel en sí (no por la imagen sino por el churro y la cutrez de poner letras encima de una foto -cosa que puede hacer hasta mi perro- cuando ya se tiene un cierto prestigio como para cuidar más ese tipo de cosas) ahora tengo más motivos para escandalizarme al verlo.

Además, Javier Aramburu tiene diseños mucho más interesantes y originales que cualquiera de los carteles de cine actuales. Con lo que está más que en su derecho de reclamar la parte que le toca.

Así que parece ser que si nadie lo remedia, el cartel de cine como objeto artístico está de capa, no ya caída, sino directamente incinerada. Ahora ya no se hacen las cosas para disfrutarlas, se hacen para tirarlas.

p.d.- Podéis ver una exposición de buenos carteles, esta vez de conciertos (que estos si que están en auge) pinchando aquí y también aquí. O aquí. Y si os apetece, podéis leer un artículo sobre el tema aquí.

p.d.2- El blog de Javier Aramburu, aquí. Su página web en http://www.j-aramburu.com/.

lunes, septiembre 07, 2009

Una mañana cualquiera desaparece todo el mundo. Me quedo totalmente solo en medio de cientos de personas. Un aereopuerto entero se queda en silencio. Todo se queda a oscuras y se encienden dos únicos focos. Uno de ellos me alumbra a mí. De pronto, te vuelvo a ver.

Empecemos por el principio.

Mientras pasaba las vacaciones en el norte de España entre sidras traicioneras, playas encantadas y abarrotadas, tomates isleños, duendes con barba y despites varios tuve la oportunidad de ir al cine (3D) y ver UP. Cosa que me hizo pensar en Russ Meyer (padre del Sexplotaition) y en su película homónima (aquí traducida como "Megavixens"). Me imagino cuántos padres se la descargaran "inocentemente" sin saberlo, dejando a sus hijos pequeños ante la pantalla del ordenador viendo como sodomizan a Hitler mientras dos chicas corren desnudas por el bosque contando la trama del film. Y me meo de la risa, claro.
Disney no había previsto el éxito de UP y no tiene merchandising de la película, con lo que la gente se ha vuelto loca y se ha quejado a mansalva. Y es que eso de que "una historia cuyo protagonista es un anciano no funcionará en taquilla" es un poco decepcionante. Cierto es que en realidad, UP es una historia triste para adultos que los de Pixar han intentando suavizar para que los niños no se traumaticen (lo que para mí es lo peor de la película ya que toman determinadas "licencias" en la historia que se les van de madre y le quitan coherencia al asunto haciéndola más engullible por el público infantil). Aún así, aunque no me haya parecido la mejor de este estudio de animación, es una pequeña obra de arte debido sobretodo a esos minutos iniciales en los que se cuenta mediante una secuencia de montaje inolvidable la vida y obra de la pareja protagonista (y el que no se estremezca en esta parte es que no tiene corazón). Espero que Pixar algún día haga una película exclusivamente dirigida para los mayores de edad manteniendo ese espíritu naif. Podría ser una nueva era.
Por cierto, también me imagino como sería ver "Megavixens" en tres dimensiones y me aterrorizo ante las múltiples posibilidades de uso.

En el otro extremo de la cartelera se encuentra "Anticristo". A Lars Von Trier se le ha ido la cabeza (aún más) y aparte de creerse que las películas sirven para enseñar al espectador la terapia psicológica del director, nos intenta provocar como sea. Y a mí me ha encantado. En Cannes todos le abuchearon y él se defendió diciendo que era el mejor director de la historia. Pues no lo es pero ya forma parte de ella. Y por eso hay que ver esta película, para escandalizarse, para ponerla a parir, para amarla o incluso para reír. Y es que a nadie dejará indiferente lo que te obligará, quieras o no, a pensar.
Pero no todo han sido globos y sexo mutilante, este verano también he visto ED WOOD (el verdadero triunfo es no rendirse, y sino que se lo digan a Bela Lugosi), EL CABALLERO OSCURO (impresionante Heath Ledger así en el cielo como en la tierra), UNA PALABRA TUYA (la penúltima injusticia en los devaluados premios Goya), AL FINAL DE LA ESCAPADA (inolvidable gran momento de la nouvelle vague desde el frenético primer minuto y gracias a la cual no me puedo quitar de la cabeza a Jean Seberg y Jean Paul Belmondo), HIJOS DE LOS HOMBRES (que aunque por algunos momentos haga aguas tiene unos planos secuencia espectaculares y casi diabólicos) y MAPA DE SONIDOS DE TOKIO.

No se puede decir que no esté bien hecha ni que tenga una historia insulsa. Tampoco puedo decir que Tokio no fuese el lugar idóneo para el sobrecargado universo emocional de Isabel Coixet. Mucho menos puedo decir que las interpretaciones de Rinko Kikuchi y Sergi López no sean buenas. Pero es que tampoco puedo decir mucho más. Y es que a mí la película me ha dejado igual. Me da la sensación que la Coixet ha querido rodar "El último tango en París" dirigida por Wong Kar Wai y esto no habría estado tan mal si no hubiera habido tantos imitadores de esa película (peliculón) y ese director (que ahora se dedica a reponer sus primeras películas a falta de inspiración). Los personajes de esta directora son tan melodramáticos y llevan tanta carga encima que pueden causar el efecto contrario al interés, el pasotismo. Y es que cuando alguien es muy cerrado, aunque tú insistas en que te diga lo que le pasa, al final acabas por cansarte y mandarle a freir espárragos. Y por favor, que alguien le diga que deje de poner a Antony and the Johnsons en sus bandas sonoras porque aunque para mí ella tenga un gusto musical exquisito (no hay más que ver la secuencia por los canales que abre la película), este tipo de cosas me hacen pensar que sólo quiere hacerse la guay. Total, que para mí estas bonitas imágenes que nos ofrece Isabel Coixet para retratarnos una ciudad tan especial es lo que más merece la pena de "Mapa de sonidos de ya se me ha olvidado dónde".

Por otra parte, el otro día me enteré de que en una película que esta actualmente en los cines de media España y que supuestamente hace gala de la nueva ola de comedia estadounidense (comierda diría yo), uno de sus protagonistas (zafío y "loco" por decir barbaridades sin ton ni son) le hace durante unos segundos una "mini-paja" a un bebé y con esta acción hace que toda la sala de cine se muera de la risa. Yo cada vez entiendo menos cosas. Todo el país conmocionado porque debido a una serie de sucesos horribles cometidos contra menores se ha "descubierto " la pedofilia y algunos estallan en carcajadas cuando ven en una pantalla una escena semejante. Allá cada uno con su conciencia pero que a mí no me intenten dar basura por liebre. Estoy casi seguro de que si escribiera una obra en la que una monja anciana y afable se pasara el día diciendo cosas como "Te voy a comer la polla, hijo de la gran puta" sería un éxito mundial. Y además, crearía escuela. Pero es que todo es tan gracioso... ¿no?

Y así me enfurezco cuando veo que esta clase de cintas arrasa con la taquilla de medio mundo y encima vienen con la coletilla de "número uno en USA". ¿Y a mí que me importa Usa? ¿Es el único modelo a seguir en todo el planeta? ¿Si algunos norteamericanos son gilipollas yo también lo tengo que ser porque así formare parte de la élite mundial? Y luego veo a mis amigos cineastas dejándose la piel para que su película se estrene en un sólo cine de todo Madrid cuando posiblemente esa película sea 100 veces mejor película que la favorita de USA. Porque últimamente Hollywood fabrica cine de USAr y tirar y a nadie le importa. Y menos a los espectadores que nos tragamos lo que sea sin rechistar. "Panem et circenses".
La cosa no está para pensarselo dos veces, ver una película en el cine cuesta ya 8 euros. 8 euros = 1.331 ptas. Y todavía hay personas que sólo van por ver algo, da igual si es bueno o malo, o mediocre. Se gastan todo ese dinero para simplemente pasar el rato y como si ves llover. Hay crisis pero me da lo mismo gastarme un dineral en ver una bazofia que dentro de una hora habré olvidado. Y luego, además, me bajo las mejores películas (esas que si vale la pena ver en pantalla grande) en el ordenador para quejarme por lo mal grabadas que están. A ti no te gusta el cine, a ti lo que te gusta es pasar el rato como sea para luego poder decir que has hecho algo interesante.

Para después escuchar que el teatro es caro. Lo que pasa es que en el teatro aún no se pueden comer palomitas.

Una de mis últimas aficiones es ver REDES, si si, el programa de las TVE2 (o TVE1 si es reposición) dirigido por Eduard Punset y de divulgación científica. Ignorante de mí, creía que era un ladrillo intragable hecho para retocarse los bigotes pero he descubierto que es un espacio muy interesante y para todos los públicos (yo ya después me encargo de retocarme los bigotes). En la última emisión que ví trataban el tema de "el tiempo". Punset charlaba con uno de sus muchos amigos sabelotodo sobre el paso del tiempo, cómo nos afecta y si es posible evitarlo. El amigo de Punset (estudiosísimo del tema) decía que había una forma de hacer que el tiempo transcurra más despacio y era vivir las cosas intensamente.Todos recordamos nuestra infancia como el período más largo de nuestra vida, al contrario que nuestra edad adulta que cada vez pasa más deprisa. Es debido a que en nuestra niñez estamos aprendiendo cosas nuevas constantemente, lo vivimos todo de una manera más fuerte ya que todo es apasionantemente innovador en nuestro diminuto mundo. Eso es lo que hay que hacer entonces, aprender algo nuevo todo el rato, sin parar y vivir todo como si fuera la primera vez. Así nuestra existencia se hará más extensa y para nosotros, habremos vivido mucho más.

Y así pasan los días, y aunque no me hayas visto en mi mejor momento ya no me preocupo. Tú estás bien y me alegro. Yo tengo la esperanza de que todo irá a mejor, aunque ya no estés a mi lado para verlo.


p.d.- Recomiendo como entretenimiento puro y duro ver CABARET LÍQUIDO de Laví e Bel. Una obra que ya se estrenó en la Expo Zaragoza 08 y que por fin pude ver hace unas semanas. Diversión de la buena en un cabaret como los de antes (la foto de las dos geishas con los abanicos pertenece a dicha obra).

p.d.2- Yo sigo con mis ensayos y mis cosas y voy avisando que el 19 de Septiembre actuaremos en Getafe los de Batiburrillo y yo con "EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO", a las 20:00 en el Federico García Lorca.

p.d.3- No me hagáis mucho caso, estoy bajo el influjo de la luna llena. Pero el cartel de MAPA DE SONIDOS DE TOKIO deja mucho que desear, eso es indiscutible.