martes, septiembre 23, 2008

El otoño ya está aquí. Las hojas se caen, se muere el verano, el pelo se cae, aumentan los suicidios, el síndrome post-vacacional arrasa media población, empieza el mal tiempo disfrazado de brisa fresca y yo tan contento. Y eso es porque el viernes ví VICKY CRISTINA BARCELONA. Y me encantó. Fue como comerme un alfajor relleno de dulce de leche espolvoreado con ralladura de coco, una auténtica delicia de película. El triángulo Johansson-Bardem-Cruz es realmente explosivo y eso que los dos españoles se comen con patatas a Scarlett cada vez que aparecen en pantalla.

El título de la película, tan criticado por todo el mundo (hasta por Pedro Almodóvar, que yo lo leí en su blog :P) nunca me pareció tan horrendo ni absurdo. Siempre pensé que tenía encanto y al cabo del tiempo se me ha hecho muy gracioso pronunciarlo, como si fueran tres verdades absolutas. Woody Allen la bautizó así porque quería reunir a las tres protagonistas en el título. Y a mí todo lo que haga Woody me parece bien.

Por otro lado está el tema de Penélope. Que a todo el mundo le cae mal porque se fue a América y se ha convertido en uno de los productos más reconocibles de España. Pues vale, que hiciera bodrios al otro lado del charco no significa que no fuese buena actriz. Lo es. Y de las grandes. A mí siempre me gustó, admito que desconfíe en esa época en que se paseaba con Tom Cruise por aquí y por allá, pero en el terreno profesional siempre la he respetado como lo que es, una estrella. Non ti muovere, La niña de tus ojos, Volver, Belle Époque, Abre los ojos, Carne Trémula, Todo sobre mi madre, Elegy, Jamón, Jamón, El amor perjudica seriamente la salud y hasta Lluvia en los zapatos son películas en las que la chica de Alcobendas esta simplemente fantástica y no creo que nadie pueda poner en duda que sus actuaciones fuesen sobresalientes. ¿Entonces porqué se la sigue infravalorando? Pues a lo mejor por envidia, o porqué su vida privada nos ha bombardeado tanto que ya no distinguimos lo que hay detrás de la revista. O porque se fue a otro continente a probar suerte (aunque siguió haciendo películas aquí) y los americanos sólo la quisieron como sex symbol latina. Pues no lo sé, pero en Barcelona brilla en toda la pantalla, tanto, que el espectador sólo quiere más de ella ya que sólo tiene unas fugaces pero más que intensas apariciones. Os recomiendo la entrevista que le ha hecho esta semana Elvira Lindo en la revista de El País, ya que aparte de ser muy interesante se respiró mucha tensión entre las dos. Y eso que acaba de una forma muy bonita.
En fin, que yo siempre defenderé a Pe, porque se lo merece y porque es una de esas personas que ha nacido para ser actriz, que la cámara adora y que pase lo que pase ya ha hecho películas que son parte de la historia del cine. Europeo, claro está.

Por otra parte antes de ayer ví DOS EN LA CARRETERA de Stanley Donen. Y la frase que repiten hasta la saciedad en el trailer tiene toda la razón, "Audrey Hepburn y Albert Finney te enseñarán los maravilloso que es vivir" (o algo por el estilo). Una obra maestra del director de Charada o Cantando bajo la lluvia que retrata los estadios por los que ha pasado el amor de una pareja que esta al borde del divorcio. Y lo hace a base de transiciones que juegan con las distintas épocas de la relación, siempre con la carretera de fondo ya que la acción transcurre en los distintos viajes que hicieron de Londres a la Costa Azul. El guionista, Frederic Raphael hace una auténtica labor de artesano confeccionando una historia redonda llena de momentos totalmente reconocibles en el matrimonio (tanto por los que están casados como por los no y los que nunca lo estarán). Una comedia dramática o drama cómico, depende de como se vea la propia existencia sobre el amor y sus consecuencias en la vida marital. Genial, y Audrey como es natural, magnifíca.

Por último, estos días he estado ocupado en una cosilla que me ha tenido entretenido bastante tiempo. No suelo decidirme a hacer nada por mi cuenta, siempre necesito un empujoncito que me anime, pero cuando esto no pasa y me animo yo mismo me obsesiona conseguir lo que me he propuesto. Pues bien, hace tiempo que tenía ganas de rodar algo con la videocámara y por fin lo he hecho. Es un cortometraje en clave de serie z que he grabado con la ayuda de mis amigos y de mis hermano pequeño y su troupe. La verdad es que ha quedado muy cutre pero creo que tiene una cierta belleza por su fealdad así que pronto lo colgaré en internet o lo presentaré a algún concursillo a ver si hay suerte. Por lo pronto, sigo en la fase de montaje de "ZETA" y acabo de recibir la noticia vía Juan Rivas de que puedo utilizar una de sus canciones en él (cosa por lo que le estaré eternamente agradecido, así que todos corriendo a su myspace y a comprar su disco, que yo ya lo tengo y es superguay). Cvalda colaborará en el cartel (por no decir que le he encargado el favor de hacérmelo, aunque me hubiera gustado que estuviese presente durante el rodaje y como venganza por no avisarla en Oviedo se ha ido al festival de San Sebastián a pasarselo en grande) y la producción a corrido a cargo de Ángel (que también actúa en el mini film). Y hasta aquí puedo leer, tendréis más noticias de este loco proyecto que nadie va a entender muy pronto, tan pronto como grabe los 3 únicos planos que me faltan para acabar de montarlo. Hasta entonces sed felices y comed perdices, pero procurad que no están vivas.

p.d.- Si queréis leer sobre la aventura festivalera de Cvalda, pinchad aquí.

p.d.2- El dvd de Dos en la carretera venía con un reportaje que merece la pena ver sobre el vestuario de la película, que influye de manera especial en la historia.

p.d.3- Este viernes 26 de septiembre es el 8º aniversario del Ocho y 1/2 y actuarán Manos de Topo, ese grupo tan chuli con el cantante que parece que se esta depilando las ingles con cera caliente al actuar. No os lo perdáis.

lunes, septiembre 01, 2008

Zaragoza me ha encantado, la he vivido como una ciudad limpia y ordenada, llena de cosas que ver y más cosas aún por descubrir. Aunque el primer día llegamos muy cansados del viaje nos dió tiempo a pasear al atardecer por el Pilar y sentarnos a la orilla del Ebro. Carteles de la Expo y Fluvis por todas partes. Zona azul para todos.

Al día siguiente desayunamos en el Vips (donde nos dieron un vaso de agua con pintalabios rojo en el borde), "compramos" algunas cosillas (quien roba a un ladrón, cien años de perdón), hicimos muchas fotos y nos encontramos con Cvalda y Placiplóstilus (que tendrán un blog en común espero que dentro de no mucho) con los que habíamos quedado para nuestra mini-aventura aragonesa. Ese día la ciudad olía a repollo (no por ellos que conste). Cenamos en un chino donde nos regalaron 2 mecheros con "titis" ligeritas de ropa e hicimos el moñas por la gran vía hasta caer rendidos en la pensión. Había que acostarse pronto porque por la mañana tocaba cola. Nos tocaban colas. Las colas nos tocaban. Bueno ya me entendéis.

Nos despertamos pronto y fuimos en coche hasta el recinto donde se aposentaba la expo, dispuestos a seguir al pie de la letra las indicaciones que tan amablemente nos habían escrito los amigos de mi hermano mayor (la indicación de mi hermano mayor fue: no vayas). Error fatal. Aparcamos en el parking que estaba en la otra punta del pabellón al que teníamos que ir.

Bajamos del coche y nos dispusimos a hacer la cola (porque aunque eran las 9:00 de la mañana y la expo habría a las 9:30 ya había gente como para parar un tren en llamas). Hoy también olía a repollo pero era más como coliflor. Los voluntarios de la expo nos explicaron en que cola ponernos ("en esa" sin señalar alguna en concreto) y pasamos sin mayor problema. Dentro podías ir sellando tu pasaporte previamente comprado allí o en cualquier supermercado en todos los pabellones en los que estuvieras, por supuesto nosotros improvisamos unos con unos cuantos folios y un cuadernillo. Placis y Cvalda corrieron al pabellón de España y Ángel y yo hacia los fast-pass (que son pases para no hacer colas en determinados pabellones, aunque sólo puedes utilizarlo una vez y luego te toca esperar a que caduque para sacar otro). Cuando llegamos a las taquillas y terminamos de hacer la respectiva cola ya no habían para "El hombre vertiente" (espectáculo audiovisual con mucha mucha mucha agua) en todo el día así que cogimos para el acuario. Placis y Cvalda seguían esperando en la larguí ... isima cola para conseguir hora para entrar en el Pabellón de España. Les sustituimos y se fueron a ver otros pabellones (donde no había ni cristo) como Galicia o Asturias. Se nos colaron un par de viejos haciendose los suecos. Volvieron y nos sustituyeron (¿alguien creía que la cola se había acabado?) y vimos otros tantos pabellones menores (Melilla -donde me tocó una camiseta-, Ceuta, Castilla-La Mancha...). Al final a las 14:30 podíamos ver las maravillas del pabellón de España. Después de ver más cutre-pabellones que podían pertenecer a FITUR o incluso al Corte Inglés vimos el acuario (haciendo la cola para los que tenían fast-pass) el cual estaba bastante bien aunque no tuvises nada del otro mundo. Luego coincidimos con la cabalgata del Circo del Sol que fue bastante entretenida y espectacular a la par que bonita y después a correr al pabellón de España. Hicimos la cola para los que habían hecho la anterior cola y entramos y cual fue nuestra sorpresa (al ver los horrendos trajes de las azafatas hecho con sacos de patatas bravas) al descubrir que dentro del pabellón se hablaba de agua, agua y más agua. Que había información como para escribir una enciclopedia con las paredes y que Cosmocaixa había aportado los experimentos que tienen reservados para las excursiones de los colegios. Pero en realidad no había gran cosa sobre España. Un pequeño truñamen como dirían los más entendidos.

Al salir de allí y ante la estupefaccción de no haber visto realmente nada importante paseamos por más pabellones chungos (algunos del tamaño de mi salón y siempre en los que no había nadie) y comimos un kebab en el pabellón de pakistán. El cual sólo tenía eso, un kebab. Eso sí, por siete eurazos. A partir de aquí, el infierno. Decidimos ir al pabellón de Kuwait (ya que nos habían recomendado sobretodo Japón, Kuwait, Alemania) y mientras Placis y yo hacíamos la cola, Ángel y Cvalda visitaban Corea. Horror, un cartel anunciaba "a partir de aquí, 3 horas". Aunque ese "aquí" a Placis y a mí nos quedaba aún muy lejos. El agua se agotaba. La temperatura aumentaba hasta límites insospechados. El solazo quemaba retinas y pieles sin ton ni son. Cuando de nuevo estuvimos los 4 ya sólo quedaban 3 horas. La gente se derretía y por megafonía una voz entre ñoña y chillona nos recomendaba permanecer a la sombra y beber agua sin que le importase que los soportales estuvieran agujerados para hacer bonito, ¡hasta dónde llega la crueldad humana, por Dios!. Cuando nos quedaba una hora y media y veíamos cuerpos inertes por los suelos alguien salió repartiendo gorras de Kuwait y todo el mundo se avalanzó sobre el gorrero no dejando ni rastro de él. Al entrar y esquivar a los buitres el oasis kuwaití nos sumergió en un mar de aire acondicionado. Nos repartieron gafas en 3d gigantes parecidas a las de Pepe Gafez y nos metieron en un simulador en 4 dimensiones. La cuarta dimensión consistía en que te echaran aire por un tubo y te escupieran agua mientras veías Kuwait y cuatro hombres haciendose una especie de circuncisión con la pantalla. Al salir fuimos enajenados al de Japón, en el cual sólo que había que esperar como hora y media de cola pero a la sombra y cobijados por una nube de vapor de agua japonés. En la cola una azafata japonesa (clasificada en el 2º puesto de trajes feos vistiendo un mono azul como de servilleta) nos enseñaba palabras en ese idioma como Konichiba o Arigato o Sayonara. También nos ofrecía la posibilidad de ver la serie de Fluvi con Mozziro (la mascota de la expo nipona) en las pantallas de la pared. Ya sólo por el trato recibido merecía la pena ese pabellón. Aunque cuando entramos gozabamos de una dudosa salud mental gracias a los capítulos de Fluvi y sus amigos. Dentro proyectaron un vídeo muy emocionante y chuli sobre el tratamiento del agua en Japón que terminaba con un sorprendente final en el que se abrían las paredes y una cascada gigante te daba la bienvenida al pabellón. Dentro más información y té de color naranja en un envase que parecía de plástico pero no lo era porque los japoneses lo habían hecho de materia orgánica que se desintegraba en la tierra (luego a mi se me olvidó y lo tiré en un contenedor normal).

Al salir más pabellones vacíos (excepto Egypto, Rusia o Grecia en los cuales no estuvimos). Intentamos llegar al pase de "El hombre vertiente" de las 19:15 pero imposible, aforo completo. Recorrimos el pabellón puente (que te hacía ir de un extremo de la expo a otro y volver y volver y volver y volevr yvolekr yv ekfokv) y cuando ya no podíamos ni con nuestra alma decidimos ver América Latina (porque de Norteamérica ni rastro) que reunía todos sus países en un sólo pabellón. Una caca del tamaño de la torre del agua. Y el peor de todos a mi pesar era Perú, al que fuimos expresamente por mi insistencia y en el que no había ni siquiera la chica que ponía sellos. Placis y Cvalda se fueron a por pizzas y Ángel y yo a ver más pabellones antes de su cierre (en realidad habíamos alcanzado una especia de obsesión psicótica porque nos sellaran nuestro pasaporte en todos los pabellones de la expo, al final tuvimos 55 sellos). Después de cenar en una cola, vimos "El hombre vertiente" de pie (porque ya no había localidades sentados). Se basaba en cuatro hombres soltando chorrazos de agua como superhéroes principalmente pero aderezado con las luces y los efectos sonoros adecuados daba muy buen resultado. Cuando acabó escuchamos a María Dolores Pradera sentados en el suelo delante de la pantalla gigante supongo que ya sabréis porqué. Era su cumpleaños y lo celebró con los Sabandeños. Fue un concierto muy emotivo y bonito, aunque alguna se quedase dormida como una mendiga (literalmente). Así que La Flor de la Canela puso punto y final a nuestro mayor encuentro con el agua en la tierra.

Al día siguiente los 4 fantásticos recorrimos Zaragoza y vimos una peli de sobremesa sobre una chica alcohólica que mata a su mujer amiga por conducir borracha. Después Placis y Cvalda nos llevaron a la estación de autobuses y me puse a llorar a mares por nuestra separación (ellos a Oviedo, nosotros a Madrid). En el camino de vuelta, mientras una sudamericana hablaba por el móvil sobre el hormigón armado, pensé que estas habían sido una de las mejores vacaciones que he tenido. Y todo por la compañía.

No puedo acabar este megapost (prometo no extenerme tanto a partir de ahora) sin desearos un buen comienzo de curso (hoy es 1 de septiembre y lunes para más inri) y deciros un par de cosillas más. La primera es que no podéis empezar el nuevo curso sin vuestra agenda de BRAVO, yo ya la tengo y no os podéis imaginar lo divertida que es. Además de darte consejos para la vida diaria, cumpleaños famosos, horóscopos, fotos, acertijos y miles de cosas más para triunfar, te dice que día de la semana es. Sólo le falta una cosa, que te venga con un test de embarazo por semana.

La segunda y mucho más importante que la primera, es que veáis HAMLET, POR PONER UN EJEMPLO. Nosotros tuvimos la suerte de verla en Zaragoza (y no en la expo) y es fantástica. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto para luego darle a la cocorota. Un chorro de palabras cosidas con gran precisión para formar un tejido único, altamente inflamable y brillante. La Factoria Teatro realiza unas excelentes interpretaciones de unos personajes tan singulares como la vida misma y con una fuerza arrolladora. Gracias Mariano por regalarnos obras como ésta, que las necesitamos.

Y la tercera y menos importante que la segunda pero más que la primera es que ayer ví "¿QUÉ FUÉ DE BABY JANE?" con Bette Davis y Joan Crawford (nada más y nada menos) y me pareció lo más. Así tal cual, lo más de lo más. Amo a Bette Davis vestida de muñeca cuando esta pocha y putrida. Genial la hermana más loca aún tirada en la playa. Ya es de mis favoritas, aunque ni rastro de la frase que reza la carátula: "Hermana, ¿por qué hay sangre en tu pelo?". No la oí en ningún momento, si alguien puede resolver este misterio que no dude en decírmelo, me tiene desvelado.


p.d.- Cómo quería colgar muchas fotos he decidido hacer un albúm para quien quiera verlas. Así que si no están todavía es que no me ha dado tiempo, pásate luego si te interesa.

Expo 08

p.d.2- Intenté birlar un Fluvi gigante en un centro comercial, me pilló el de seguridad y me regaló otro en mejor estado.